La traducción automática disponible en auriculares para facilitar las conversaciones en cualquier lugar

En la era del reconocimiento facial y la grabación de vídeo en directo con gafas de seul, estas son las últimas tendencias desarrolladas por las grandes empesas de electrónica. Las gafas inteligentes conectadas diseñadas por Ray Ban y la empresa Meta sumieron a la venta en Europa a principios de 2025. Pera acaba de ser superada por un invento completamente diferente, que eso esta ocasión utiliza la Inteligencia Artificial para traducir cualquier comunicación con una persona. Es lo que ofrece el gigante estadounidense de la telefonía Apple con sus AirPods, los auriculares inalámbricos que ahora cuentan con la función Live Translation, la traducción en tiempo real. 

Disponible a partir de diciembre de 2025 en Europa, Apple ha anunciado una nueva opción de traducción en directo en los AirPods Pro 3, Pro 2 y AirPods 4 con reducción de ruido activada. La traducción está disponible en alemán, inglés, chico (simplificado y tradicional), coreano, español, francés, italiano, japonés y portugués. El iPhone debe ser compatible con Apple Intelligence y estar equipado con la última version de actualización. 

Este proyecto físico que utiliza la traducción con inteligencia artificial se considera una forma de facilitar las conversaciones cara a cara entre los usuarios, ayudándoles a comunicarse aunque no hablen el mismo idioma. Gracias a la IA Apple Intelligence y al procesamiento de audio por ordenador, es posible comunicarse fácilmente en modo manos libres. Cuando ambas personas llevan AirPods y la función está activada en su iPhone. Las personas que no dispongan de AirPods pueden simplemente ver en su iPhone la traducción en directo de sus palabras al idioma de su interlocutor. La traducción está disponible a través de las aplicaciones Mensajes, FaceTime y Teléfono en el iPhone. 

Por supuesto, esta innovación tecnológica vuelve a situar a la IA en el centro del debate sobre la traducción y la interpretación. La traducción automática que ahora es una herramienta más en el funcionamiento de las empresas y en el uso diario de los particulares, busca utilizar la IA para mejora su eficacia. Lamentablemente, la introducción de la IA conlleva algunos riesgos importante: además de los contrasentidos y los errores gramáticas que se producen con frecuencia al utilizar un traductor automático, el uso de la IA puede dar lugar a grandes confusiones e incluso falsedades sobre culturas u orígenes. La IA también plantea problemas de seguridad de los datos, ya que Meta y Apple son empresas estadounidenses que están sujetas al Reglamento General de Protección de Datos europeo. Por último, al recurrir al vasto universo de Internet y su infinita información, la IA puede crear falta de comprensión contextual y agravar la falta de matices que ya se reprocha a los traductores automáticos. 

Fuentes : ABC Tecnología, apple.com

El creciente papel de la traducción en el vídeo y el audio

Ya conocíamos los subtítulos disponibles en los vídeos de plataformas como YouTube pero ahora es la traducción automática la que se ofrece en esos mismos vídeos. Cada año el mundo se vuelve más digital y la mayoría de las interacciones se realizan a través de un ordenador o un teléfono móvil. Las plataformas de streaming como Netflix y Twitch han favorecido un mundo más digital, convirtiendo el vídeo en el medio por defecto. El aprendizaje se realiza ahora en línea, los másteres para aprender localización y doblaje también se imparten el línea, la formación en las empresas se religa ahora a distancia, sin contar el teletrabajo, que se ha democratizado ampliamente desde la pandemia de Covid. 

series y películas y ahora de vídeos en Internet, contribuye en gran medida a una estrategia de digitalización de la traducción, que cada vez tiene menos que ver con los textos. El doblaje automático de vídeos en la plataforma YouTube detecta automáticamente el idioma de origen de los vídeos subidos y genera versiones dobladas en otros idiomas. Esta estrategia permite a los creadores de la plataforma llegar a un público más amplio y variado sin necesidad de intervenir manualmente. En este sentido, la localización de vídeo y audio contribuye a un cambio en la voluntad de las personas de centrarse más en soportes visuales y comentados que en un simple texto en silencio. La inteligencia artificial desempeña un papel en la traducción automática en YouTube que, además de la localización, hace que el doble sea accesible, reproduciendo la voz y el tono emocional del creador de vídeos original. 

Fuente : Future Trans 

Una guía de diez puntos para evitar errores al iniciarse en la traducción

Es mi caso, no estás solo/a. Como miles de personas cada año, acabo de graduarme con un Máster en traducción institucional con especialización en francés-español. Aunque unas prácticas de un mes y medio en una agencia de traducción me han proporcionado una experiencia excelente, estoy empezando como muchos otros. A pesar de los consejos y las largas conversaciones con profesionales del sector, no es fácil lanzarse y sobre todo, saber por dónde empezar. Por eso, aquí tienes una pequeña guía de diez puntos sobre lo que hay que evitar cuando se empieza en la profesión de traductor. 

Un primer error que hay que evitar es carecer de especialización o tener pocos conocimientos sobre el ámbito en el que queremos iniciar nuestra carrera. Por lo tanto, hay que tener cuidado con las traducciones técnicas, jurídicas, médicas o científicas, ya que este tipo de traducciones te darán más ganas de dejarlo que otra cosa. Estas traducciones especificas suelen ser preferidas por traductores que ya son especialistas en un ámbito concreto y que dominan los términos y las particularidades del mismo. 

El segundo error es traducir palabra por palabra, ignorando los matices culturales propios de cada idioma. Una traducción literal nunca ha sido ni sera aceptable para cualquier que se interese por el significado de las palabras y la traducción. 

El tercer error también es de orden semántico y se refiere a la elección de una terminología incorrecta. Para evitar la incoherencia léxica, los profesionales de la traducción utilizan glosarios, que son grandes bases de datos que contienen una palabra y su traducción, con explicaciones o sin ellas, para mantener la coherencia y ahorrar tiempo. 

El siguiente error se ha observado sobre todo en los últimos años y se refiere a la dependencia excesiva del uso de las herramientas automáticas. Es cierto que la traducción automática ahorra tiempo, pero también puede hacer perder tiempo sobre todo al revisar el texto. El trabajo humano sigue siendo una herramienta fiable y un signo de calidad en la traducción, por lo que debe utilizarse pero con moderación. 

El quinto error es descuidar la revisión y la corrección. Como trabajadores literarios nuestro deber es revisar más que nada para garantizar la coherencia del texto y el vocabulario y evitar olvidos que den una mala imagen al cliente. 

El sexto error es no respetar las instrucciones del cliente o clientes. Un texto técnico o un reglamento interno que se traduce con un tono amistoso o incluso humorístico es algo que hay que evitar como profesional de la traducción si se quiere mantener a los clientes en la agenda. Por lo tanto, el consejo es hablar bien antes y aclarar las expectativas para no encontrarse con un desacuerdo al final. 

Otro error que también forma parte de la buena comunicación entre los diferentes actores es subestimar los plazos de traducción. Entre el traductor y el cliente se establece una relación de confianza. Como traductor, es conveniente dejar a un lado el ego y calcular correctamente el tiempo de trabajo que abarca desde la investigación hasta la revisión completa. Se trata de ser realista. 

El octavo error es la falta de organización o de un método de trabajo estructurado. La mayoría de los traductores son autónomos y trabajan por cuenta propia. Trabajar con una estructura de trabajo precisa y un seguimiento en cada etapa ya permite encontrar su método de trabajo y, a continuación, optimizarlo al máximo. 

El noveno error es estimar mal el contenido de partida propuesto y, por lo tanto, «decir sí a todo». Si el texto de partida está mal redactado, contiene información errónea o, peor aún, está lleno de faltas ortográficas, la traducción será más complicada ya que aumentará drásticamente el tiempo de trabajo. El texte original debe ser claro. 

Por último, el décimo error es dejar de estar al día en materia lingüística o de formarse. Un traductor trabaja con x idiomas y lo importante es mantenerse informado continuamente de las nuevas tendencias lingüísticas y formarse una y otra vez en vocabulario nuevo. 

Fuente : SwanTrad

La ética de las profesiones de la traducción 

La ética está presente en todas las profesiones y constituye un conjunto de principios morales que guían a los profesionales para que sean fieles a los principios deontológicos, respetando al mismo tiempo las culturas y las necesidades del público meta, destinatario. 

En las profesiones relacionadas con la traducción, los principios y las responsabilidades de la profesión implican tomar decisiones conscientes, entre otras cosas, la fidelidad al significado, la imparcialidad y la responsabilidad hacia el texto de origen, especialmente cuando se trata de textos delicados. Los principios deontológicos de las profesiones relacionadas con la traducción también establecen pautas de conducta que deben seguirse: precisión absoluta, respeto por los matices, neutralidad, confidencialidad y formación continua. 

Numerosas asociaciones profesionales e instituciones públicas han reflexionado durante años sobre los principios y responsabilidades de la profesión del traductor. Algunos ejemplos de textos que contienen indicaciones sobre cómo desempeñar éticamente el oficio son la Carta del Traductor, aprobada por la Federación Internacional de Traductores en 1963; la Recomendación de la UNESCO, firmada en 1976; el código de Asetrad (Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes), del año 2005 y el código de la EULITA (European Association for Legal Interpreters and Translators), adoptado en 2013. A pesar de que en estos textos los traductores pueden encontrar las pautas que deberían seguir para actuar de manera ética en el ejercicio de su profesión, en España no existe un consenso ni un código común. Al no existir un colegio profesional de traductores e intérpretes, los códigos deontológicos de las asociaciones solo son vinculantes para los profesionales asociados a las mismas (Hortal 2007). Entre otros, el código deontológico centrado en la traducción jurídica que los autores Ann Corsellis y Leandro Félix Fernández propusieron en el año 2001 dentro del marco del proyecto “Aequitas: Access to Justice across Language and Culture in the EU”, el cual constituye un referente europeo en ética profesional aplicada a la traducción e interpretación. En su apartado Code of Ethics and Conduct and Guidelines to Good Practicese encuentra tanto un código de conducta como unas pautas de buena praxis que ayudan a la implementación práctica del código. El texto se estructura en once principios fundamentales, muchos de los cuales coinciden con los recogidos en otros códigos deontológicos del ámbito europeo e internacional. 

El noveno punto del Código de Aequitas refleja la necesidad de mantener la integridad profesional mediante el rechazo de cualquier compensación no acordada previamente, garantizando independencia, transparencia y equidad. Aceptar pagos adicionales vulnera la ética y la confianza institucional, mientras que la aceptación de regalos simbólicos puede ser aceptable si no compromete la objetividad ni la percepción de imparcialidad y se realiza con total transparencia. La ética profesional se construye en las decisiones cotidianas del traductor e intérprete, demostrando que la justicia comunicativa y la integridad dependen tanto de la competencia lingüística como de la coherencia moral en cada situación de práctica profesional. 

Fuentes : 

Hortal, Augusto. 2007. Ética profesional de traductores e intérpretes. Bilbao: Desclée de Brouwer.

Corsellis, Ann & Leandro Félix Fernández. 2001. “Code of Ethics and Conduct and Guidelines to Good Practice.” En Aequitas: Access to Justice across Language and Culture in the EU, editado por Erik Hertog. Amberes: Departement Vertaler-Tolk – Lessius Hogeschool, p.77-78.

Las diferentes fases del proceso de traducción 

La traducción es un proceso complejo que debe seguir unos pasos concretos. La traducción humana, es decir el proceso de conversión de textos de un idioma a otro, realizado por un traductor profesional humano utilizando su inteligencia, su comprensión contextual y cultural y su creatividad, se distingue de otros dos tipos de traducción: la Traducción Asistida por Ordenador (TAO) y la Traducción Automática (TA)

La traducción humana no será la misma dependiendo de su género, si se trata de un texto científico y técnico o no. Por lo general, hay seis etapas, pero a veces se proporciona una descripción más detallada para orientar lo mejor posible al traductor en su organización y trabajo de traducción, ya que es una profesión que requiere tanto saber escuchar como respetar plazos cada vez más cortos y textos exigentes, especialmente en el caso de los textos científicos y técnicos. Antes de revelar las fases del proceso de traducción, hay toda una parte administrativa y de relación con los clientes. Esta primera fase introductoria sirve para encontrar encargos, trabajo en cierto modo, ya sea contactando con empresa o agencias, o bien siendo solicitado por ellas. La búsqueda de trabajo es, por tanto, el primer paso y si tiene un resultado positivo, dará lugar a una negociación del presupuesto, una fecha de entrega, y es en ese momento cuando el traductor recibe el texto original para traducir. 

Una vez superada esta etapa, el traductor pasa a la lectura general y a la comprensión del texto original. Se trata de identificar el tipo de texto, su tono, su estilo y el traductor también debe detectar las expresiones idiomáticas, esas expresiones propias de cada idioma que hacen que un texto sea más auténtico, pero que suponen un verdadero reto a la hora de traducir. El objetivo de esta etapa es comprender realmente el sentido general del texto e identificar las posibles dificultades lingüísticas. 

A continuación, el traductor debe prepararse para traducir: si se trata de un texto científico y técnico llevará a cabo una investigación exhaustiva sobre la terminología utilizando documentos o diccionarios especializados. En el caso de un texto «sencillo» que no sea científico, el traductor se informará sobre los términos que desconozca y buscará su traducción. Esta etapa de preparación también incluirá ayuda «externa», con el uso de glosarios, a menudo propios, pero también de la TAO, un conjunto de programas informáticos que ayudan a los traductores humanos a trabajar más rápido y de forma más eficaz gracias a las memorias de traducción. Uno de los programas profesionales más conocidos es SDL Trados que almacena las traducciones anteriores en una base de datos, lo que permite reutilizar segmentos y traducidos y el traductor buscará coincidencias con traducciones anteriores. La fase de preparación se completa así con la elaboración de una lista ya redactada de términos clave antes de meterse de lleno a la traducción del texto original. 

La tercera o cuarta etapa, si contamos todo el trabajo previo de búsqueda de clientes y debate del presupuesto, corresponde a la elaboración de un primer borrador de la traducción. Si el texto no es científico no técnico, podemos traducir frase por frase o párrafo por párrafo, ya que esto permite mantener el sentido del texto original. En el caso contrario, el texto científico requerirá una atención especial a los términos técnicos y las referencias en cuanto al sentido literal. En este caso es necesario mantener la objetividad y sobre todo, la claridad. 

El siguiente paso es igualmente importante y consiste en revisar el borrador del texto meta que acaba de traducirse. Esta revisión puede realizarla el propio traductor que compara el texto meta con el texto original. El traductor también puede recurrir a correctores especializados, un corrector gramatical y ortográfico, seguido de un corrector de estilo que analizará la composición externa del texto meta. Esta revisión se lleva a cabo a menudo, especialmente en textos científicos y técnicos, en los que el traductor recurre a un especialista en el ámbito del texto para garantizar la veracidad de sus comentarios, pero este depende de la disponibilidad y sobre todo, de la posibilidad de que el traductor pueda recurrir a especialistas.  

En este punto concreto, el traductor de un texto no científico pasará a la penúltima etapa de corrección del texto meta, centrándose en la coherencia, la cohesión y la fluidez del texto traducido. El traductor de textos científicos y técnicos pasará a la revisión del texto meta comparándolo con el texto original. Por último, la última etapa es la revisión final y la edición. A continuación el traductor enviará la traducción al cliente y creará un archivo para realizar un seguimiento de su trabajo. 

Queremos añadir un comentario sobre la traducción automática ya que aunque tiene mala reputación, puede ayudar a los traductores en los casos en que las traducciones no requieren una terminología muy especializada. Una traducción automática consiste en la producción de un borrador inicial que deberá ser luego revisado por un traductor humano para corregir errores de sentido, estilo o gramática. Este proceso presenta una dificultad particular, ya que “el traductor se enfrentará a un texto que no ha sido traducido por un cerebro humano sino por una máquina, lo cual cambia el enfoque, puesto que los errores son diferentes” (Craciunescu 2004: 6). 

Fuentes: 

Craciunescu, Olivia; Constanza Gerding-Salas; Susan Stringer-O’Keeffe. (2004) “Machine Translation and Computer-Assisted Translation: a New Way of Translating?”. The Translation Journal 8:3. Citado por la traducción española de Auxi Cutilla: Traducción automática y asistida: ¿nuevas formas de traducir?. Abroadlink, 2004. 

García-Figuerola Paniagua, C., Domínguez Ollero, A., Alonso Berrocal, J., Rodríguez Vázquez de Aldana, E., & Zazo Rodríguez, Á. (1996) “Consideraciones sobre el desarrollo de un sistema experto para la traducción automatizada”. TRANS. Revista de Traductología 1, pp. 59-72. 

La búsqueda y la posedición en la traducción 

La tecnología se ha transformado en un elemento crucial en el proceso de traducción ya que tiene como objetivo el de optimizar la intervención humana y optimizar la eficiencia del proceso para estar al paso con la demanda y los volúmenes de trabajo. Formar un traductor en el uso de herramientas y recursos tecnológicos para traducir es una forma de “garantizar que el traductor en formación aprend[a] a utilizar cualquier herramienta digital general de la manera más apropiada […] además de utilizar también las herramientas específicas para traducir” (Sánchez-Gijón 2016: 153). Hay un fuerte interés en el “desarrollo continuo de esta subcompetencia” (Sánchez-Gijón 2016: 153) ya que en posedición el traductor tiene que trabajar con un texto generado con Traducción Automática y le es necesario conocer los fallos que esta tecnología tiene para poder identificar los errores. En este contexto, el traductor o poseditor, “puede convertirse también en actante clave de procesos de feedback correctivo para la expansión y perfeccionamiento continuo” (Yuste Rodrigo 2012: 161) de las herramientas de TA. 

Cuando la traducción se ha llevado a cabo a través de un software de TA, la etapa de revisión o posedición es la más importante. Exige más tiempo y precisión, puesto que el traductor debe corregir errores de significado, ambigüedades, inconsistencias y construcciones poco naturales propias de los sistemas automáticos. Sánchez-Gijón (2016) afirma que, a pesar de que la TA y la posedición son cada vez más comunes en el ámbito profesional, muchos traductores todavía invierten un esfuerzo significativo en esta etapa por la desconfianza en los resultados producidos por las máquinas. 

Por otro lado, al emplear una memoria de traducción (MT) dentro de una herramienta de Traducción Asistida por Ordenador, la revisión ayuda a mantener la consistencia terminológica y estilística entre segmentos para prevenir incongruencias, repeticiones automáticas que afecten a la naturalidad, segmentos sin traducir o coincidencias parciales incorrectas. 

De acuerdo con Sánchez-Gijón (2016), tanto la TA como la posedición se han asociado tradicionalmente con la traducción técnica, científica y de patentes. No obstante, su uso en la actualidad ha llegado a generalizarse en varias áreas de la traducción, especialmente en aquellas en las que la variabilidad o visibilidad del texto es menor. A pesar de que Yuste (2012) menciona que la posedición es una práctica llevada a cabo desde los años 90, el futuro de este servicio lingüístico se encuentra a la alza tanto por parte de agencias o clientes que requieren volúmenes cada vez más grandes de traducción a una mayor rapidez como universidades que en la actualidad ofrecen clases o seminarios relativos al tema.

En cuanto a la posedición, su trabajo no supone una amenaza para la existencia de la profesión de traductor, sino que debería considerarse más bien como una evolución de la profesión y una nueva competencia esencial para el ámbito de la traducción. En definitiva, podemos observar la complementariedad entre el ser humano y la máquina, como se ve con la traducción automática neuronal y su considerable mejora en los últimos años, para lograr una mayor precisión en las traducciones automáticas y, por lo tanto, una mayor rapidez en la posedición y, por consiguiente, una mejora de la productividad para determinados tipos de contenidos, en comparación con la traducción humana. 

También podemos observar una redefinición del papel del traductor, que ya no se ocupa solo de traducciones, sino de proyectos lingüísticos, con un mayor conocimiento de la TAO y pudiendo centrarse en cuestiones relacionadas con el uso de la IA y en lo que precisamente la IA no permite en la traducción. 

Lamentablemente, el trabajo de posedición suele estar menos valorado que el trabajo de traducción pura, lo que ejerce presión sobre las tarifas de los traductores. 

El trabajo de posedición no es una amenaza, sino más bien una forma de que los profesionales de la traducción se adapten a nuevas competencias y aprendizajes, lo que les permite especializarse y, por tanto, valorizar la experiencia humana.

Fuentes: 

Candel-Mora, Miguel Ángel & Borja-Tormo, Carla. (2017) Desarrollo de la aplicación Post-editing Calculeffort para la estimación del esfuerzo en posedición.” Tradumática 15, pp. 1-9.

Sánchez-Gijón, Pilar. (2016) “La posedición: hacia una definición competencial del perfil y una descripción multidimensional del fenómeno.” Sendebar 27, pp. 151-162.

Yuste Rodrigo, Elia. (2012) “La posedición en el flujo de producción de contenido multilingüe: tendencias, actantes e implicaciones tecnológicas.” Tradumática 10, pp. 157-165.